Carmen Durán:

"María Soliña somos todas las mujeres que hemos sufrido el acoso y el abuso de poder"

La soprano Carmen Durán (Vigo, 1958) interpreta a una mujer acusada de brujería por la Inquisición en María Soliña. Ópera nun acto, que se representará en el Auditorio de Cangas (Pontevedra) el 8 y el 9 de mayo. Apasionada por Gustav Mahler y el lied, la artista gallega se siente identificada por la legendaria figura gallega, torturada y condenada en 1621 tras un proceso fomentado por la burguesía y la Iglesia para hacerse con sus bienes bajo falsas acusaciones.

Se formó en la Escuela Superior de Canto de Madrid y en el Centro di Perfezionamento per Artisti Lirici de la Scala de Milán, pero desarrolló su carrera artística en Alemania, donde fue soprano titular del Theater der Stadt (Heidelberg). ¿Tan mal estaba la situación en España?

Sí, porque a finales de los setenta aquí no había nada: ni conservatorios, ni auditorios, ni… Cuando terminé de formarme, tenía que hacer oficio y en Alemania los cantantes cantan como los panaderos hacen pan. Allí hay ópera todos los días del año, tanto en ciudades grandes como pequeñas. El cantante es un trabajador más, algo positivo porque esa ausencia de divismo te baja los humos. La disciplina teutona marca, lo que supone un aprendizaje importantísimo.

Se empapó del repertorio de Brahms, Mahler y Strauss y se especializó en canto liederístico (poemas musicados con voz y piano), aunque terminó adentrándose en las Bachianas brasileiras (Heitor Villa-Lobos) en clave jazzística y en el folclore gallego.

En realidad, nunca abandoné la cultura gallega y siempre la he incluido en mi repertorio.

De hecho, llevó a Alemania los poemas de Rosalía de Castro y de Curros Enríquez, así como las cantigas medievales.

Por supuesto. De ahí mi ilusión por interpretar O arame, la primera ópera en gallego del siglo XXI, pues me otorgaba una libertad que no me daba el lied.

Le interesa la palabra, de ahí su querencia por el lied. Una palabra que para usted es contenido, pero también sonido, o sea, música.

En el mundo del lied cuenta la pureza de la expresión emocional a través de la palabra. La voz no tiene ninguna importancia y el cantante es un instrumento del poeta y del compositor, de ahí su estatismo sobre el escenario. Si cantas lied, no puedes hacer trampas: es el piano, la música y la voz. Nada lo puede perturbar, pues encarna la esencia del canto lírico.

 

Thank you for watching

Sin embargo, debe resultar complejo que el texto esté por encima del canto, es decir, que la voz le ceda tanto protagonismo a la palabra.

No, es una cuestión técnica y de actitud. Cuando interpretas un lied, tienes que someterte a una disciplina vocal absoluta. Es una labor de humildad, por eso no todos los cantantes líricos son buenos cantantes de lied, porque para la mayoría la voz resulta muy importante.

¿Cuál es el secreto de la palabra? ¿Dónde se esconde? ¿O no hay hallazgo sino búsqueda constante?

Yo me pasaré el resto de mi vida tratando de encontrar la esencia de mis composiciones favoritas. Es una misión, de ahí que sea fascinante y nunca canse. Por otra parte, mi pasión por las letras me llevó a matricularme en Lingüística y Literatura Alemana en la Universidad de Heidelberg, donde también trabajé como profesora y me especialicé en el primer romanticismo alemán, investigando el papel de la mujer en aquellos círculos.

Antes citó O arame, la ópera que estrenó en 2008. Aquel retrato del fracaso vital da paso ahora al perfil de María Soliña, una mujer valiente, pero víctima de su tiempo.

Fue víctima de su tiempo, como el resto de las mujeres hemos sido víctimas de todos los tiempos. Es una constante en nuestra vida, aunque en su época se produjo un cambio muy importante en el Estado y en la Iglesia, pues empezaron a querer controlarnos. Antes, en la Edad Media, las brujas tenían cierto poder en el rural y podían trabajar como parteras o curanderas. En cambio, durante los siglos XVI y XVII hubo una persecución tremenda.

María Soliña fue una víctima de su tiempo, pero también una mujer valiente y revolucionaria, especialmente mi María Soliña, quien lee y usa la poesía como arma. A veces, cuando me peleo con el Inquisidor, me parece que estoy enfrentándome a Santiago Abascal. Un momento catártico en el que, como niña de la dictadura que sufrió la represión, acuso al franquismo, a la Iglesia y al sistema educativo del Movimiento Nacional. De hecho, al colegio y al instituto donde estudié los sigo llamando "la cárcel".

Usted es soprano lírico spinto, un matiz que le permitirá abordar un personaje tan dramático como María Soliña.

Siempre he sido la soprano de todas las mujeres que se suicidaron para salvar a los tenores. Tengo una voz muy flexible con gran capacidad dramática y con un color capaz de describir a una mujer fuerte y definida como ella. Soy como una heroína de Verdi que se sacrifica por una causa.

María Soliña, un personaje con un pie en el terreno de la leyenda.

Es un mito. Celso Emilio Ferreiro la hizo famosa con su poema, pero no me interesa la María Soliña que está en el imaginario colectivo: ai, que soliña quedache, María Soliña. Ella no es una víctima, sino una mujer que se defiende de su acosador: "No me interesa tu religión, sino la poesía, la naturaleza y el amor". Ojo, hablamos de mi María Soliña, no de la pobre María Soliña [risas].

Luchó contra el patriarcado y el machismo. ¿Mantiene su vigencia? ¿Se siente identificada con el personaje?

María Soliña somos todas las mujeres que hemos sufrido acoso laboral —también en el mundo de la ópera, aunque no se hable de ello— y maltrato. Por eso hay que seguir denunciando el abuso de poder.

La doctora en Filosofía Chis Oliveira Malvar sostiene que las condenas como las que sufrió ella respondían a una "política de control social" sobre "mujeres no domesticadas, sabias e independientes".

Silvia Federici, a menudo citada por la propia Oliveira, ha documentado de manera rigurosa un proceso de persecución sistémico contra las mujeres desde que surge el capitalismo.

¿Sigue habiendo muchas Marías Soliñas?

Millones y millones. Mientras estoy hablando, están sufriendo el dolor y la impotencia de María Soliña. Seguiremos en la lucha porque todavía queda muchísimo por hacer y no nos vamos a rendir.

Hoy la bruja es un icono feminista que encarna la liberación.

Actualmente en Salem las brujas presumen de serlo y en Escocia la abogada Claire Mitchell ha exigido que el Parlamento indulte a 2.500 mujeres asesinadas por brujas. Cada vez hay más voces que quieren remover la historia y hacer justicia.

Su marido, J.R. Bustamante, es autor del libreto, además de tenor heroico y musicólogo. Le viene de familia y todo queda en casa, porque sus padres eran cantantes de zarzuela y su hermano, Juan Durán, compositor.

Mi madre cantaba en el coro y mi padre, barítono, en el Teatro García Barbón de Vigo. De él heredé su dote e ingenio, porque he de confesar que yo no quería ser cantante sino profesora de literatura, pero el talento se cruzó en mi camino [risas]. Bustamante es nuestro factótum. Ha sido un gran fichaje, necesario para emprender esta aventura. Porque detrás de esta ópera hay una pandilla de locos que ha unido esfuerzos e ideas para llegar hasta aquí.


Carmen Durán:

"La gente tiene el concepto erróneo de que la música clásica es aburrida"

La viguesa, considerada una de las mejores voces de lied, actúa hoy en Santiago

ágatha de santos vigo 05.08.2014 | 02:48

A Carmen Durán siempre le emociona actuar en su tierra natal porque a pesar
de que ha desarrollado su carrera artística en Alemania, siempre lleva a Galicia
en su corazón.
Y la de hoy es una ocasión especial además para la soprano viguesa porque
actuará con la Real Filharmonía de Galicia en un concierto en el Auditorio de
Galicia de Santiago (20.30 horas) que incluye las obras "O mencer dos soños",
del compositor gallego Xavier de Paz (1963), y "Rosaliana" de Joaquín Rodrigo.

Considerada una de las mejores intérpretes de lied -canción lírica cuya letra es
un poema-, Durán ha llevado la música española y la gallega a los escenarios germanos con una gran acogida por parte del público.
Hoy la interpreta en su casa.

-¿Actuar en casa es especial?

-Por supuesto. Es el sueño de mi vida. Después de tantos años viviendo fuera
de Galicia, actuar aquí y con músicos y un director gallegos, interpretar música gallega y con la familia en Santiago es un premio.

-Usted ha interpretado en los escenarios alemanes música española y gallega.
¿Cómo la recibe el público alemán?

-Maravillosamente bien. Es asombrosa su reacción. El público alemán, al contrario
de lo que pueda creerse, es un público lleno de curiosidad intelectual, muy abierto
a otras culturas.

-En España la música clásica continúa siendo muy minoritaria. ¿Por qué cree que ocurre esto?

-Es una cuestión de educación. En Alemania, los niños van desde muy pequeños a la ópera y hay un programa cultural enorme para niños, que ya conocen a Beethoven, Mozart... Es algo sencillo: si los padres no escuchan música clásica ni van a conciertos los niños tampoco la escucharán de adultos. Creo que hay muchos prejuicios contra la música clásica y se la rechaza sin conocerla. La gente aún cree que es algo extraño y aburrido, que no entra por el corazón.

-Músicos como Ara Malakian dicen que parte de la culpa de este rechazo la tiene la solemnidad que envuelve a la música clásica.

-No lo creo. Creo que el problema es que aquí hay poca oferta de música clásica. Aquí hay muchas fiestas, con música popular, pero poca oferta de música clásica fuera de las grandes ciudades. Así es imposible acercar la música clásica el público en general.

-Está considerada una de las principales voces del lied, ¿qué le hace tan especial?

-El lied es un universo completo y distinto a cualquier otro porque encierra música y literatura, y se ofrece de una forma intimista, solo en cantante y el piano, sin engaños.

-¿Para vivir de la lírica hay que marcharse de España?

-Me marché con mi mochila porque sabía que tenía que buscar posibilidades de estudio y luego de trabajo y porque aquí no había nada. Ahora hay un poco más, aunque tampoco lo tienen nada fácil porque es muy difícil encontrar una escuela de canto efectiva y sobrevivir en una época donde la competencia es muy grande y se están cerrando teatros.

-¿Qué mensaje les daría?

-A mí me gustaría enseñar aquí porque tengo mucho que decir. Lo primero, que aprendan una técnica adecuada y luego que estudien mucho, cultura en general. Un músico sin un bagaje cultural amplio nunca podrá ser un buen artista.


Carmen Durán:

«La ópera es parte de la vida cotidiana de los alemanes»

Carmen Durán, entre Alemania y Galicia, vuelve a la poesía de su doble patria musical en «De Baldomir a Mahler», un nuevo concierto del Galicia Classics.

10ensaio-cxgal

Un inoportuno resfriado la apartó de su recital en Lugo
el pasado viernes, pero hoy reaparecerá en la Fundación Caixa Galicia de A Coruña (20.30 horas, entrada libre),
junto a Maximino Zumalave, para ofrecer un recital que
reúne sus dos intereses primordiales, las canciones cultas
de Mahler y su entorno germano (Brahms, Strauss) ligadas
a las de los compositores gallegos (Baldomir, Chané, Gaos).

—¿Qué hace una soprano gallega en Alemania?

—Alemania me dio la oportunidad de aprender el oficio,
allí la ópera no es un acontecimiento, forma parte de la
vida diaria tanto del público como de los cantantes.
En el terreno privado allí formé una familia y tengo raíces,
allí sigo cantando, probando repertorio nuevo, enseñando, una labor que hago con pasión y que me parece importantísima.

—¿Hay algún punto en común entre la canción culta gallega y el «Lied» germano?

—En el terreno musical, nos movemos en dos mundos distintos, aunque si pensamos que estos compositores gallegos han trabajado sobre motivos populares que interesaban muchísimo, vemos que el título del recital tiene pleno sentido. Sirva de ejemplo en Mahler su muchacha que sufre y espera al novio que está en la guerra, y la moza de Chané cuyo novio se ha ido a Cuba; tenemos seres mitológicos en Lens y seres mitológicos en Mahler.

—Ha paseado a músicos y poetas gallegos por los auditorios alemanes, ¿cómo los reciben?

—Con enorme interés. El público alemán tiene una sed inmensa de conocer otras culturas. Ningún alemán imagina que hay un país en España en donde se toca la gaita, ¡y no se bailan sevillanas!

—Usted conoce muy bien a Mahler. ¿Por qué merece la pena descubrirlo?

—Para mí, los Lieder de Mahler representan la cumbre del repertorio liderístico. Su música tiene un efecto inmediato y directo en el alma del oyente sensible, te toca con una fuerza enorme, sin ninguna barrera.

—¿Se nota la crisis en Alemania tanto como aquí, o allí ya está remitiendo?

—No como aquí. Además el público alemán es de los que no tienen problema alguno en juntar dinero para arreglar un teatro (está pasando en Heidelberg). Los alemanes son como abejas, trabajan siempre juntos, y así no hay crisis que valga.

—Su hermano compone, usted canta, en su familia la música ocupó un lugar especial, ¿no?

—Mi hermano y yo somos hijos de la zarzuela, mis padres se conocieron cantando en el García Barbón, de Vigo. Toda la familia pertenece al mundo de la música. Es imposible estar juntos sin improvisar un concierto casero.

(La Voz de Galicia - A Coruña 10-04-2011 - Cristóbal Maneiro)

Carmen Durán
Soprano protagonista de «O Arame»

«Estaba esperando la oportunidad adecuada para actuar en Galicia»

La cantante viguesa, que ha desarrollado su carrera en Alemania, regresa estos días para
el estreno mundial de la primera ópera gallega del siglo XXI.

Carmen Durán será Gloria en el estreno de O arame.
Como la protagonista de la ópera de Juan Durán y Manuel Lourenzo, ella también regresa
a su tierra después de un tiempo largo, y con una importante trayectoria artística a sus
espaldas. En sus primeros años, salió de A Coruña para cantar en el Coro Naciónal de España,
colaborando con directores como Sergiu Celibidache.

Después de ganar en Italia el Toti dal Monte, uno de los más renombrados concursos internacionales de canto, interpretó El matrimonio secreto en Treviso. Mientras tanto
ya había debutado en La Scala, en cuya Academia estudió, con el Lohengrín de la pareja artística formada por Giorgio Strehler y Claudio Abbado.
Tras recorrerse las temporadas italianas en compañías tan ilustres como la del barítono Giuseppe Taddei, la soprano decidió establecerse en Alemania, donde además de actuar en los teatros de ciudades como Dortmund, Heildeberg y Gießen (entre muchos otros) pudo desarrollar su pasión por el Lied, con numerosos recitales en los que ha contribuido a divulgar la obra de los principales compositores gallegos. Sus interpretaciones de las canciones de Gustav Mahler le han valido los elogios más entusiastas de la crítica alemana.

Algunos de sus conciertos han podido verse incluso en la televisión de su país, como el que ofreció recientemente junto a la Orquesta de la Ópera de Karlsruhe, con arias de Verdi, pero en Galicia era prácticamente una desconocida hasta ahora.

Estos días parece encantada de poder cantar ópera por fin en su ciudad adoptiva —nació en Vigo— por primera vez.
«El hecho de que un festival de ópera dé la oportunidad a un equipo de artistas gallegos de hacer algo aquí constituye un progreso», afirma, y reclama que Galicia pueda llegar a tener una temporada de ópera estable, durante todo el año, como ocurre en casi  todas las ciudades alemanas.

Además le gustaría poder enseñar aquí, transmitir algo de sus experiencias en el extranjero a los jóvenes cantantes que empiezan.

Hay mucha gente a la que la música contemporánea, de entrada, le produce un cierto rechazo. Algunos se preguntan qué es lo que se van encontrar en «O arame» durante su estreno en el Teatro Colón. Usted, que ha éstudiado a fondo la partitura, ¿qué puede decir?

—Es una ópera moderna, llena de belleza, de claridad musical, de ternura, de pasión, de líneas cantables.

De su personaje, Gloria, una artista en el tramo final de su vida, ¿qué es lo que más destacaría? ¿Cómo ha sido el encuentro con su compañero de reparto, el barítono coruñés Javier Franco?

—Destacaría el pragmatismo de Gloria y esa sabiduría y esa serenidad que te da el haber llegado al final de un camino lleno de experiencias. Mi encuentro con Javier Franco ha sido maravilloso: es un gran compañero con quien puedes trabajar como si estuvieses con un amigo de toda la vida.

Eso de trabajar mano a mano con un compositor vivo, como hacía Verdi con sus cantantes en su época, y además junto al propio libretista, ¿infunde un respeto especial?

—Por supuesto. Exige un esfuerzo especial al intentar ser lo más fiel posible a lo que ellos quieren comunicar con la música y con el texto.

Al inicio de su carrera usted ganó uno de los premios de canto más importantes, el Toti dal Monte, en Italia; ha cantado además con Claudio Abbado en La Scala; y en Alemania suele ofrecer recitales con asiduidad... Sin embargo, es prácticamente una desconocida en Galicia, ¿por qué? ¿Le ha molestado en alguna ocasión que no contasen con usted?

—Estaba esperando que llegara una oportunidad adecuada y nada mejor que una ópera de mi hermano para venir aquí.

¿Cómo fueron sus orígenes operísticos? Creo que usted fue alumna de Maria Luisa Nache aquí, y también de la gran Giulietta Simionato, en Italia. ¿Quiénes han sido sus modelos?

—Prácticamente mis inicios fueron aún de niña. Ya por entonces admiraba mucho a Victoria de los Ángeles, de la que he aprendido mucho, y más adelante a Renata Scotto, cuya intuición para el fraseo admiro especialmente.

Doctora en Romanticismo Alemán

En Alemania ha ofrecido muchos recitales, en diversas ciudades, algunos con música gallega, incluso para la televisión de ese país. ¿Qué autores ha frecuentado más y cómo han sido reci bidos allí?

—Muchos. De los gallegos: Adalid, Baldomir, Durán, Viso... De los españoles: Granados, Lorca. Y los catalanes, siempre: Toldrá, Mompou, Montsalvatge. Y por supuesto, todo el repertorio sudamericano. Un ejemplo: Ginastera y muchos autores brasileños. El interés del público alemán por esta música ha sido siempre enorme.

Su actividad está muy vinculada a la comunidad universitaria alemana, creo que además es usted una gran especialista en Mahler, ¿qué es lo que más le atrae de trabajar allí?

—Mi pasión por la literatura me llevó a ocuparme especialmente del Romanticismo alemán, tema en el que me estoy doctorando ahora mismo. Uno de los ciclos fundamentales del Romanticismo alemán, el Knabenwunderhorn, ha sido puesto en música por los compositores más grandes de los siglos XIX y XX, entre ellos Mahler, con cuya interpretación he conseguido grandes elogios de la crítica alemana.

¿Tiene planeado regresar algún día a su país? ¿No le gustaría poder enseñar aquí?

—Me gustaría enseñar aquí porque creo que tendría mucho que decir y que en señar a los jóvenes cantantes que quieren empezar su carrera.

(La Voz de Galicia / CULTURAS / 6/9/2008 - Texto: Xosé Ruiz / Foto: Kopa)

La soprano Carmen Durán:

«Este es un momento histórico para la cultura gallega»

Carmen Durán, nacida en Vigo aunque coruñesa de corazón, que dará vida a Gloria,
la protagonista femenina de "O arame" ("El alambre"), la primera ópera gallega del
siglo XXI y la segunda de la historia, en el Teatro Colón Caixa Galicia de A Coruña,
y que ha concedido una entrevista a Efe.

Sólo queda una semana para el ansiado estreno de "O arame" ("El alambre"), la primera
ópera gallega del siglo XXI y la segunda de la historia, en el Teatro Colón de A Coruña.

En ella, la soprano Carmen Durán, nacida en Vigo aunque coruñesa de corazón, dará vida
a Gloria, la protagonista femenina de esta pieza, que, a su juicio, marcará "un momento
histórico en la cultura musical gallega".

En una entrevista con Efe, la artista, que ha a representado el "Lohengrin" de Wagner
en la Scala de Milán e interpretado en el repertorio alemán recitales con música de
Gustav Mahler o de los gallegos Marcial del Adalid, Baldomir o Chané, admitió sentir
"vértigo" ante el estreno de la ópera, que espera llevar "a escenarios de todo el mundo".

¿No le da vértigo protagonizar la primera ópera gallega que se compone en más de ocho décadas?

—Vértigo muchísimo. Es una responsabilidad tremenda, pero también un privilegio, porque considero que este es un momento histórico en la cultura musical gallega. Se trata de una ópera con un alto nivel, que puede ser representada en cualquier teatro del mundo.

¿En qué consiste su personaje?

—Gloria es el 50 por ciento de una pareja de saltimbanquis que, en su juventud, se dedicaban a recorrer los pueblos y que, ahora, han llegado al final de su historia. Es un personaje que evoluciona mucho en sus matices, cargado de dramatismo, de sueños no realizados.

¿Cómo están marchando los ensayos?

—Están siendo un auténtico sueño. Nunca antes había trabajado con una gente tan maravillosa. He actuado en Italia y en Alemania, pero es la primera vez que lo hago en mi tierra natal, Galicia. Estoy disfrutando desde el primer momento hasta el último. Todos mis compañeros son fantásticos y nunca he sido tan feliz.

¿Qué cree que va a suponer esta ópera en su vida?

—Una experiencia inolvidable, con la que tendré la posibilidad de demostrar lo que he aprendido durante todos estos años. Estrenar una ópera es una experiencia única para una cantante. Hasta ahora, había trabajado sólo en piezas de repertorio, pero este personaje nace conmigo, va a ser mío. Lo estamos creando de la nada

¿Como definiría la situación de la ópera en Galicia? ¿Cree que nos estamos acercando al nivel de otros países europeos?

—En Alemania, donde yo vivo, la ópera es una rutina. Sin embargo, aquí hay un gran camino por recorrer y espero que lo haga, poco a poco. Es necesario que los que tienen la responsabilidad se conciencien de que la ópera no debe ser algo puntual, como es el caso, con los dos festivales que se celebran en A Coruña -el Festival Mozart y el de Amigos de la Ópera, en el que se enmarca este estreno.

Eso es un lujo, pero hacen falta más teatros estables, en los que se pueda disfrutar de la ópera todo el año. Y debería haber más oportunidades para los jóvenes talentos, sin recurrir a profesionales de fuera.

¿A quién culpa de todo eso: al escaso apoyo de las administraciones o al desinterés del público?

—Al público hay que educarlo, y para eso están las instituciones políticas y culturales. Si el público tiene la oportunidad de ir, va. Hay mucha gente joven y preparada que siente interés por estas manifestaciones. Prueba de ello es que, a una semana del estreno de "O arame", ya están todas las entradas vendidas.

¿Qué perspectivas deposita en esta obra?

—No me conformo con la idea de que todo el esfuerzo e ilusión que hemos puesto para sacar adelante este proyecto se desvanezca la noche del 13 de septiembre. Quiero pensar que este es el principio de un largo recorrido, por España y por el mundo. Quiero representar esta ópera en toda Galicia y también en Madrid, en Barcelona, en Nueva York...

¿Cómo decidió dedicarse a la ópera?

—Yo la música la llevo en las venas. Mis padres se conocieron cantando zarzuela en el Teatro García Barbón de Vigo. Para mi familia, es el pan de cada día, todos somos músicos. Aunque al principio mi idea no era dedicarme profesionalmente a la música, gané concursos internacionales siendo muy joven. Siempre digo que lo mío fue cosa del destino, más que de vocación.

¿Qué hace una soprano para cuidar su voz?

—Nada especial. Eso sí, en verano, cuando la gente sale a la calle en manga corta, yo lo hago con abrigo de piel y cuatro bufandas, para no resfriarme. La gente me mira como si fuera un bicho raro -ríe-. También suelo evitar el aire acondicionado. Son esas cosas que hace la histeria- bromea-, pero, por lo demás, llevo una vida completamente normal.

En cuanto a la alimentación, procuro consumir exclusivamente productos biológicos, muy ricos en vitaminas, y evitar las grasas. Intento cuidarme muchísimo para estar en forma.

Reside lejos de su tierra. ¿La echa de menos?

—Nací en Vigo, pero cuando era muy pequeña me trasladé a A Coruña, a la que considero mi referencia. Ahora vivo en Heidelberg (Alemania), una ciudad que es símbolo del romanticismo. Me gusta mucho vivir allí, a pesar de que no dejo de recordar Galicia. La morriña nunca se cura, y siempre que vuelvo, me siento revivir. Este aire no se respira en ningún otro sitio.

Haciendo memoria en su carrera, ¿qué otro personaje, además del de Gloria, recuerda con especial cariño?

—El de Zerlina en el "Don Giovanni", de Mozart, porque en esa producción conocí al que hoy es mi marido.

(EFE - A Coruña - Actualizado 06-09-2008 13:31 CET)

Carmen Durán:

«Protagonizar O Arame en mi ciudad es una gran ilusión»

La soprano gallega debuta en A Coruña en la temporada de Amigos de la Ópera.

Carmen Durán, la soprano que interpretará el próximo sábado la ópera de cámara “O Arame” en el Teatro Colón Caixa Galicia, programada dentro del Festival de los Amigos de la Ópera
de A Coruña, con música de su hermano Juan Durán y libro y dirección de Manuel Lourenzo, aunque nació en Vigo, se considera coruñesa porque vino a residir cuando era una niña y se trasladaron sus padres. Ahora se siente muy feliz porque este evento la dará a conocer en A Coruña.

—¿Y eso?

—Porque nunca tuve oportunidad de cantar en mi ciudad por lo que soy una perfecta desconocida.

—¿Dónde estudió canto?

—Empecé en A Coruña siendo muy joven, con Doña Honoria Goicoa. Luego fui a Madrid para estudiar en la Escuela Superior de Canto con Lola Rodríguez de Aragón y allí empecé a hacer algún papel. Recuerdo que el primero fue con 19 años, como Dorabella en el “Così fan tutte” de Mozart. Como necesitaba ampliar mi formación y la voz respondía, me trasladé a Italia e ingresé en la escuela de la Scala de Milán, donde recibí clases de Giulietta Simionato.

—¿Y ahora reside en Alemania?

—Si, vivo en Heidelberg, que para mi es la ciudad más hermosa del país y además con una intensa y ya tradicional actividad cultural porque por allí residieron la mayor parte de los grandes escritores, filósofos y músicos.

—¿Alguna obra favorita?

—En este momento “O Arame” y no lo digo porque sea de mi hermano, que es un gran compositor, sino también porque me da la oportunidad de construir un personaje partiendo de la nada. Es como un parto que todos esperamos sea muy feliz. Los grandes títulos tradicionales italianos, alemanes o franceses han sido repetidos tantas veces que los personajes están ya hechos en todos los sentidos.

—¿Y de las anteriores?

—Siempre mantengo que mi gran personaje es Zerlina de “Don Giovanni” de Mozart, esa muchachita que se enamora del protagonista.

—¿Canta mucha música alemana?

—Por supuesto, pero sobre todo lied, que es un genero que me entusiasma. Precisamente para comprender bien el contenido de sus textos, muchas veces de grandes poetas clásicos, estoy ahora haciendo en la Universidad un doctorado en Literatura Alemana. Lo considero fundamental porque hay que profundizar mucho en el contenido de los textos para luego poder expresarlos con mas exactitud y seguridad. No se puede hacer como muchos americanos que están unos meses o un año en Europa y luego cantan con su acento y sin comprender lo que dicen.

—¿Es habitual tanta dedicación?

—A mi me parece fundamental y precisamente mis mejores críticas las he recibido por los recitales de lied y de canciones españolas. Mis compositores favoritos, al margen de mi hermano y Mozart, son Mahler y Richard Strauss. Y de la canción española no faltan los gallegos Marcial del Adalid, Baldomir o Chané.

—¿Y que me dice de Wagner?

—Hay cosas que me gustan y otras no tanto, yo no soy una soprano wagneriana y no quiero estropear mi voz forzándola para hacer sus temas. Al fin y al cabo la voz es el instrumento de los cantantes y hay que cuidarla mucho.

—¿Supongo que en Alemania, donde la ópera es un espectáculo casi diario, verá muchas representaciones?

—No me gusta asistir al patio de butacas porque me aburro. Lo que me gusta de la ópera es cantarla desde el escenario. Soy una mala espectadora.

—¿”O Arame” es una ópera pequeña, de cámara?

—Es una ópera corta y de pocos personajes, pero es una obra grande. Incluso puedo decir que tiene muchas más exigencias porque estás en el escenario solo con el barítono y tienes en el foso una orquesta pequeña. Pero esto se está haciendo en todos los teatros del mundo y con grandes compositores. Por ello me gustaría que fuera algo más que “el sueño de una noche de verano”. Por mi parte haré todos los esfuerzos posibles para que pueda representarse en muchos lugares y creo que aquí las autoridades culturales deberían hacer lo mismo. Al fin y al cabo, aunque tenga muchas exigencias melódicas y musicales, no las tiene funcionales, pues todos juntos y la escenografía cabemos en un autobús y la podemos montar en cualquier teatro, así que podríamos repetir la historia de “La Barraca” de García Lorca.

[Domingo, 07 de septiembre de 2008 - Albino Mallo / Xornal.com - A Coruña]